martes, 15 de septiembre de 2009

Pisco "El reto de la Calidad"


Escribe: Lucero Villagarcía

¡Cuidado¡: En una cata especializada de 96 piscos elegidos al azar, de las diferentes cepas, y regiones pisqueras, el 72 por ciento no aprobó por sus defectos en aroma y sabor. Y varios son de exportación.

Ya no queda duda de que el pisco, nuestro destilado de bandera, se ha apoderado de manera lenta pero segura de cada uno de nuestros corazones y sentidos. Sin embargo, si bien se ha tenido grandes avances en lo que a su posicionamiento comercial se refiere, tanto a través de un mayor consumo interno como de su exportación, pensamos que todavía falta avanzar en mejorar su calidad. Esto considerando no solo los piscos que se venden a nivel nacional, sino también aquellos que salen a representarnos en el extranjero. Es interesante observar que entre enero y noviembre del 2008, según cifras de la Asociación de Exportadores (ADEX), el valor de las exportaciones de pisco llegaron a 1,34 millones de dólares, 51 por ciento por encima de lo exportado durante el mismo período en el año 2007. Los principales destinos de exportación han sido Estados Unidos, Chile, España, Colombia y Alemania.

Porcentaje alarmante
Precisamente sobre la calidad del pisco sería interesante considerar lo que afirma el panel de cata constituido por expertos en cata de pisco y sumilleres rigurosamente formados en el Instituto del Vino y del Pisco. Este grupo de profesionales ha venido realizando catas sistemáticas durante el año 2008, con la respectiva puntuación y calificación, publicadas en el blog Noches de Cata con Pisco .

Se cataron noventa y seis muestras elegidas al azar, de diferentes regiones, cepas y marcas. Así, al momento de hacer la clasificación, se encontró que el 72 por ciento fue calificado como regular o malo. Entre los piscos se encontraban algunos de exportación, mientras que solo el 28 por ciento fue calificado como bueno, muy bueno o excelente.
¿La razón? En aquel 72 por ciento se encontró una serie de defectos, tanto en aromas como en sabores, que le restan calidad al producto y no permiten apreciar las características típicas de las respectivas uvas pisqueras que cada destilado debería expresar.

Más calidad que cantidad
Es un gran reto para los productores mantener y superar los volúmenes de producción y exportación de nuestro destilado. Pero aún mayor reto es mejorar permanentemente la calidad, atendiendo con rigurosidad y cuidado todas las etapas de la elaboración del pisco, desde la vendimia hasta su embotellado.

No cabe duda que el buen pisco es uno de los mejores espirituosos del mundo, no solo por su fineza sino también por su versatilidad para integrarse a sofisticados y exquisitos cócteles que ya vienen deleitando los paladares a nivel nacional e internacional.

*Sommelier, Especialista y Catador de Pisco del IDVIP – Instituto del Vino y del Pisco de la Universidad de San Martín de Porres,
www.nochesdecata.blogspot.com

Revista Dionisos No.72
Abril 2009